Lun. Jul 4th, 2022

MADRID, 11 (SERVIMEDIA)

La Comisión Europea aprobó este miércoles una reforma de las normas vigentes de la UE sobre comercialización a distancia de servicios financieros destinados a los consumidores que, entre otras medidas, pretende obligar a estas empresas a facilitar el derecho de desistimiento mediante un botón específico durante los 14 días posteriores a la contratación.

Según la Comisión, la propuesta reforzará los derechos de los consumidores y promoverá la prestación transfronteriza de servicios financieros en el mercado único. No obstante, el texto tiene todavía que debatirse en el Consejo y en el Parlamento Europeo.

Además, destacó que este mercado ha evolucionado «notablemente» con la digitalización global del sector y el desarrollo de nuevos tipos de servicios financieros desde que se introdujeron las primeras normas en 2002. Dicha evolución se ha intensificado por el impacto de la pandemia, que ha contribuido en gran medida a incrementar las transacciones ‘online’.

Entre las nuevas medidas, la Comisión valoró que la empresa tendrá que ofrecer un botón de desistimiento cuando la venta se efectúe por medios electrónicos para facilitar el derecho de desistimiento durante los 14 días posteriores a la contratación del servicio. Además, se obliga al operador a enviar una notificación del derecho de desistimiento si la información precontractual se recibe menos de un día antes de la contratación.

La propuesta también moderniza la normativa, por ejemplo en lo que se refiere a la comunicación electrónica, imponiendo al vendedor la obligación de facilitar de antemano cierta información, incluida, por ejemplo, la dirección de correo electrónico del operador, cualquier posible coste oculto o el riesgo relacionado con el servicio financiero. La información debe aparecer también de forma destacada en la pantalla y se introducen normas sobre el uso de ventanas emergentes o enlaces en capas para proporcionar información. Las nuevas normas también garantizarán que el consumidor disponga de tiempo suficiente para comprender la información recibida, al menos un día antes de la firma efectiva.

Igualmente, obliga a los operadores a ofrecer sistemas en línea justos y transparentes y a proporcionar las explicaciones oportunas cuando utilicen herramientas en línea como, por ejemplo, gestores automatizados (robo ‘advisor’) o asistentes digitales (‘chat box’). Las normas también empoderan al consumidor brindándole ahora la opción de solicitar una intervención humana, si la interacción con esas herramientas en línea no resulta del todo satisfactoria.

Del mismo modo, dará «más fuerza a las autoridades competentes. Se aplicarán sanciones más severas a los contratos de servicios financieros celebrados a distancia en caso de infracciones transfronterizas generalizadas, con una sanción máxima de al menos el 4% del volumen de negocios anual».

Además, la propuesta introduce una armonización jurídica completa, al fijar normas similares para todos los proveedores de cualquier Estado miembro.

«Los consumidores recurren cada vez más a los servicios en línea, también en lo que respecta a las finanzas, y esto es algo positivo. Pero también debemos asegurarnos de que las reglas del juego sigan el ritmo de la evolución en el sector. Los consumidores necesitan información clara y una red de seguridad en caso de que algo salga mal», declaró la vicepresidenta de Valores y Transparencia, Věra Jourová.

El comisario de Justicia, Didier Reynders, añadió que «si el mundo de los servicios financieros va evolucionando, lo mismo tiene que ocurrir con nuestras normas: es así de sencillo. La digitalización y la multiplicación de nuevos productos financieros han cambiado radicalmente este sector en los últimos veinte años, y los recientes confinamientos provocados por la crisis de la covid-19 han puesto de manifiesto que hoy más que nunca es importante contar con un marco regulador más eficiente y actualizado para los servicios financieros a distancia».