Lun. Jun 17th, 2024

MADRID, 06 (SERVIMEDIA)

El tratamiento anticoagulante a dosis altas puede reducir la tasa de muerte en un 30% y la necesidad de intubación en un 25% en pacientes hospitalizados por Covid-19 que no están en estado crítico, en comparación con el tratamiento estándar, que es la anticoagulación a dosis bajas.

Estos son los resultados del ensayo internacional ‘Freedom’, dirigido por el doctor Valentín Fuster, director general del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC). Los resultados del estudio se presentaron este lunes durante las Sesiones Científicas del Colegio Americano de Cardiología que se celebra junto con el Congreso Mundial de Cardiología en Nueva Orleans (EEUU).

«Este es el primer estudio que demuestra que la anticoagulación a dosis altas puede mejorar la supervivencia en esta población de pacientes, un hallazgo importante ya que las muertes por Covid-19 siguen siendo frecuentes», afirmó el doctor Fuster.

Al inicio de la pandemia, el Fuster se percató que muchos pacientes hospitalizados con Covid-19 desarrollaron altos niveles de trombos sanguíneos potencialmente mortales.

Su investigación demostró que el tratamiento con anticoagulación profiláctica (en dosis bajas) se asociaba a mejores resultados, tanto dentro como fuera de la unidad de cuidados intensivos entre los pacientes hospitalizados por Covid-19. Los investigadores observaron además que la anticoagulación terapéutica (a dosis altas) podría conducir a mejores resultados.

Por este motivo, diseñaron este ensayo aleatorizado cuyo fin era determinar el régimen y la dosis más eficaces para mejorar los resultados de los pacientes Covid-19 hospitalizados que no se encuentran en estado crítico.

Entre el 26 de agosto de 2020 y el 19 de septiembre de 2022, reclutaron a 3.398 pacientes adultos hospitalizados con Covid-19 confirmada (mediana de edad, 53 años) de 76 hospitales de 10 países, entre ellos España. Los pacientes no estaban ingresados en la UCI ni intubados, y aproximadamente la mitad presentaba signos de Covid-19 que afectaban a sus pulmones provocándoles síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA).

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Los participantes fueron aleatorizados para recibir dosis de tres tipos diferentes de anticoagulantes en las 24-48 horas siguientes a su ingreso en el hospital y fueron seguidos durante 30 días.

Así, el 7% de los pacientes tratados con anticoagulación profiláctica falleció a los 30 días, frente al 4,9% del otro grupo, lo que supone una reducción global del 30%.

En cuanto a la necesidad de intubaciones, también se redujo en el grupo terapéutico: un 6,4% de los pacientes fueron intubados en un plazo de 30 días, frente al 8,4% del grupo profiláctico, lo que supone una reducción del 25%.

El estudio demostró que la anticoagulación terapéutica era especialmente beneficiosa para los pacientes con SDRA. Entre los pacientes con SDRA en el momento del ingreso hospitalario, el 12,3% del grupo de anticoagulación profiláctica falleció en un plazo de 30 días, frente al 7,9% del grupo de anticoagulación terapéutica. Todos los grupos presentaron bajas tasas de hemorragia y no hubo diferencias entre los dos anticoagulantes terapéuticos en cuanto a seguridad y eficacia.